La estación de Ópera, de estreno

Inaugurada la reforma de la estación, que incluye restos de los siglos XVI y XVII

Cuando se inauguró en 1925, los constructores de la estación de Isabel II, cuyo nombre cambió a Ópera en 1931, no podrían imaginar que 75 años después por la estación transitarían cerca de 25 millones de personas cada año. Ahora los viajeros de metro pueden disfrutar de una renovada estación, más grande y accesible, y que cuenta con un museo arqueológico con los restos hallados durante las obras.

El consejero de Transportes, José Ignacio Echeverría, acompañado por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, fue el encargado de inaugurar ayer las nuevas instalaciones de la estación de Ópera. Los cambios en la estación incluyen la ampliación del vestíbulo, ahora 8 veces mayor que el anterior; la instalación de 3 ascensores y 8 escaleras mecánicas, y el acondicionamiento climático de la estación.

Plano Ópera

Pero el punto fuerte de esta reforma es la creación de un museo arqueológico con los restos de la fuente de los Caños del Peral, el acueducto de Amaniel y la alcantarilla del Arenal. Datados entre los siglos XVI y XVII, estos vestigios podrán ser contemplados en un espacio de 200 metros cuadrados, que cuenta con vídeos didácticos y paneles explicativos acerca de la historia de la zona y la función que cumplían estos elementos.

La reforma de Ópera ha supuesto 22,1 millones de Euros y ha sido sufragada a medias entre el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

Jorge Serrano

Periodista. Soy el portavoz de Andén 1. Pertenezco a la generación Erasmus; hoy en Madrid, mañana a saber. Culo de mal asiento.