«Tempus fugit, sicut nubes, quasi naves, velut umbra»

Esta frase latina, que en castellano significa: “el tiempo vuela, como las nubes, casi como las naves, como las sombras”, viene al pelo para expresar nuestro sentimiento de hogaño.

Cinco años hace que salió a la calle el número 1 de Andeneros. Fue un número exiguo, incipiente, corto de edición y a precio de oro; pero lleno de ilusión, contenido y novedad. Hoy es rara avis.

Decimos que nuestra revista, cumple cinco años. Su recorrido ha intentado ser lo más regular posible, siempre exitoso y esperado, de acorde con las circunstancias de nuestra Asociación. Andén 1, en fin, es como la vida misma.

La ilusión no ha desmerecido y aunque los nuevos tiempos sean difíciles para encontrar colaboraciones, la revista sigue adelante. Por lo menos saldrá una vez al año, dado que el precio de la misma y el presupuesto de nuestra Asociación no dan para más.

Pero, si hay una cosa clara con respecto a esta revista es que nuestros socios gustan de Andeneros y que ésta sale para gustar a sus socios y mostrar sus inquietudes al Sector.

Baste decir que este número ve la luz gracias a la aportación extra que a principios de año, han hecho el 95% de sus socios, (muchos de ellos estudiantes) atentos a la llamada que desde la Dirección se hizo para no descapitalizar nuestras arcas, dado que hasta ahora ningún Organismo ha querido aportar ni un céntimo a su financiación y la publicidad escapa al ser requerida. Quizás no lleguemos al derroche mínimo de las exigencias que, para ser beneficiario de una subvención, obligan a 2.000 números y cuatro tiradas anuales. ¡En fin! Que por no gastar de más, tenemos de menos.

En estos cinco años se han presentado los logros que ha conseguido nuestra Asociación en todos los campos de sus Estatutos. Pocos grupos de aficionados han hecho tanto con tan exiguo equipaje, recibiendo tan poco a cambio. Pero no nos importa: nos intitulamos “amigos” y no necesitamos recibir contraprestaciones para seguir siéndolo. No obstante se ha de advertir lo que dice el refranero popular:  “lo poco agrada y lo mucho cansa” y que “de donde se saca y no se mete, el fin pronto se advierte”.

Hechas estas consideraciones Andeneros, voz física de Andén1 en la calle, saldrá pronto de nuevo. Mucho hemos trabajado desde que salió el último número y mucho vamos a seguir haciendo y colaborando para que salga el próximo.

A pesar de nuestro infinito empuje e ilusión, seguimos con una espina clavada -que casi es callo- en la testuz, bombeando en seco en nuestro continuum intentar conseguir un local, sede de aspiraciones modestas en la que multipliquemos ad infinitum los beneficios de todo carácter que desde septiembre de 2006, nuestra Asociación viene aportando a la sociedad y al mundo ferroviario.

Parangonándonos de lejos con D.Arturo Soria, referente del urbanismo y uno de nuestros maestros intelectuales, decimos lo que él, harto de la burocracia:

“Aunque es muy grande la fe que tenemos en la favorable resolución del expediente relativo a este ferrocarril, forzoso es reconocer que está experimentando en su tramitación dilaciones sin cuento, sin que de ellas podamos dirigir cargo alguno a ninguna oficina determinada…”

En 1925, más de un cuarto de siglo después, aún estaba en trámite su proyecto de 1898. Esperemos que -trocando ferrocarril por local- con “lo nuestro” no ocurra lo mismo.

Gracias a nuestros lectores por su infinita paciencia, pronto saldrá el próximo número.

Juan Carlos Zamorano Guzmán (Director y fundador de Andeneros).